miércoles, 12 de marzo de 2008

La indiferencia pura

Reflexión sobre el capítulo II de "La era del vacío" de Gilles Lipovetsky para la materia de Comunicación Educativa en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Él y ella miraban al frente fijamente mientras el auto recorría la carretera, no cruzaron palabra en los pocos minutos -no más de cinco o seis-, que nuestros caminos se cruzaron en la autopista México-Pachuca. Sus vistas perdidas en el camino pero a la vez ausentes no se percataron, ni la mínima sensación que los observaba. Parecían maniquíes dentro de un auto que prácticamente se conducía solo.

¿Así es la indiferencia que menciona Lipovetsky? -Me pregunté-.

La principal tesis que sostiene, es el individualismo que se ha inmerso el ser humano bajo las condiciones de un capitalismo que ha trascendido de los objetos a las personas, como él y ella que van juntos, a unos cuantos centímetros uno del otro, separados en su propio individualismo y aislados del entorno pero, en un buen auto.

La pérdida de valores, la falta de compromiso, el sin sentido que se le da a la vida propia y ajena es el umbral entre el modernismo que abandera el progreso y el postmodernismo que no abandera nada. ¡Dios ha muerto! decía Nietzsche y escandalizó a su época -un síntoma de la indiferencia-, pero nadie leyó lo que seguía -otro síntoma más de la indiferencia-, "Dios sigue muerto. Y nosotros los hemos matado". El hombre ha matado a su Dios, a su ideal. El incomprendido Nietzsche advierte, crítica y evidencia pero sufrió la indiferencia de los demás.

Esta nueva apatía o apatía new look, que Lipovetsky menciona, tiene muchos rostros promovida por la capacidad de elegir teniendo como base el individualismo, desterrando lo público. La idea res publica non dominetur se ahoga en el narcisismo alimentado por el consumismo bárbaro de los individuos apáticos en cada una de las facetas de sus vidas. Saber, poder, trabajo, familia son elementos que conforman una civilización pero bajo esta nueva socialización, dice Lipovetsky, "... han dejado de funcionar globalmente como principios absolutos e intangibles...", se han vuelto opcionales, de fácil disposición y desecho. Homo videns, homo ludens, homo economicus, homo sapiens sapiens -tal vez este último en peligro de extinción-, son especies dignas de un estudio darwiniano en nuestra actualidad bajo la etiqueta del postmodernismo.

Sin embargo, hoy por la tarde fuí a un centro comercial para comprar algo que comer y encontré entre los pasillos del establecimiento a una pequeña niña de apenas cuatro o cinco años empujando un carrito de supermercado a su medida del cual sobresalía un bastón coronado con un letrero que textualmente dice: "Cliente en entrenamiento". Definitivamente, es necesario hacer una reflexión con bemoles shakespearianos de esta situación: resistir o no resistir esta barbarie.

Bibliografía: Lipovetsky, Gilles. La era del vacío. Ensayos sobre el individualismo contemporáneo. Trad. por Joan Vinyoli Y Michèle Pendanx. 13a ed. Barcelona, Editorial Anagrama, 2000. págs. 34-48. (Colección Argumentos).

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